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El valor de no precipitarse: lo que David Tepper enseña al inversor

En este artículo:

Sobre David Tepper

David Tepper es uno de los inversores más respetados y rentables de las últimas décadas. Fundador de Appaloosa Management, su trayectoria está marcada por decisiones difíciles que tomó cuando la mayoría del mercado pensaba lo contrario.

Nació en Pittsburgh en 1957, en el seno de una familia de clase trabajadora. Desde joven mostró una habilidad extraordinaria para los números y un interés natural por entender cómo funcionaba la economía real. Tras estudiar Economía en la Universidad de Pittsburgh y completar un MBA en Carnegie Mellon, comenzó su carrera profesional en Equibank como analista de crédito corporativo, lo que le permitió aprender sobre la salud financiera de las empresas.

Antes de fundar Appaloosa en 1993, Tepper trabajó en Republic Steel y posteriormente en Goldman Sachs, donde analizaba compañías que atravesaban momentos complicados con el objetivo de identificar oportunidades. Esa experiencia sería decisiva para lograr, años después, uno de los historiales de rentabilidad más sólidos del sector.

Su fama explotó tras el crash de 2008. Mientras la mayoría huía del riesgo, Tepper detectó que ciertos bancos estadounidenses estaban infravalorados en relación con su capacidad real de recuperación. Tomó posiciones cuando casi nadie se atrevía y, cuando el mercado recuperó la confianza, su apuesta se convirtió en una de las más rentables de la década.

Reflexión sobre la cita

”Esta empresa parece barata, aquella empresa parece barata, … Pero la economía general podría hacerlas quebrar. La clave es esperar. A veces, lo más difícil es no hacer nada.”

La cita de hoy refleja algunas ideas clave sobre la filosofía de Tepper: a veces, al analizar el mercado, muchas acciones o compañías pueden parecer una buena oportunidad porque su precio está bajo. Sin embargo, aunque una empresa individual parezca una ganga, estas oportunidades pueden convertirse en trampas. Tener la disciplina de no actuar impulsivamente en inversión (y en la vida), es a veces lo más sabio: esperar aunque eso signifique quedarse quieto mientras todos los demás se están moviendo.

Por eso tiene sentido invertir de la mano de un socio como Multiplo: analizamos la situación de manera profesional y objetiva, y ayudamos a nuestros clientes a gestionar sus emociones, evitando que tomen decisiones precipitadas que les acaben perjudicando.